. - Generación espontánea
Muchísima gente en este país cree que las naciones que se han desarrollado y que hoy presentan altos niveles de riqueza e institucionalidad, lo han hecho por generación espontánea.
Algunos piensan que esos países son ricos porque la naturaleza los dotó de grandes recursos naturales y que tienen instituciones fuertes porque sus habitantes provienen de viejas civilizaciones.
La historia desmiente todas esas aseveraciones.
Los países se hacen ricos y se institucionalizan cuando su gente se involucra en los asuntos públicos, cuando ponen el trabajo como uno de los fines de sus vidas y cuando rinden tributo a la familia y a un conjunto de valores que son necesarios para la vida armoniosa en sociedad.
Y esa cultura se enseña en la casa, en la escuela, en la comunidad, en las fuerzas armadas, en el servicio voluntario y en las iglesias.
Las sociedades desarrolladas no son fruto de un milagro sino de una construcción luenga y difícil que fue creando los cimientos para los logros de hoy.
Construir un país es una obra de bien. No se construye un país con corrupción, con mala educación en todos los órdenes, sin un voluntariado efectivo y constante, viviendo como decía Lugo, en una sociedad "que no conoce más ley que el instinto, más derecho que la fuerza, más hogar que el rancho, más familia que la hembra del fandango, más escuelas que las galleras..."
Las sociedades no surgen por generación espontánea. Son el fruto de la voluntad permanente de trabajar para construirlas.
Algunos piensan que esos países son ricos porque la naturaleza los dotó de grandes recursos naturales y que tienen instituciones fuertes porque sus habitantes provienen de viejas civilizaciones.
La historia desmiente todas esas aseveraciones.
Los países se hacen ricos y se institucionalizan cuando su gente se involucra en los asuntos públicos, cuando ponen el trabajo como uno de los fines de sus vidas y cuando rinden tributo a la familia y a un conjunto de valores que son necesarios para la vida armoniosa en sociedad.
Y esa cultura se enseña en la casa, en la escuela, en la comunidad, en las fuerzas armadas, en el servicio voluntario y en las iglesias.
Las sociedades desarrolladas no son fruto de un milagro sino de una construcción luenga y difícil que fue creando los cimientos para los logros de hoy.
Construir un país es una obra de bien. No se construye un país con corrupción, con mala educación en todos los órdenes, sin un voluntariado efectivo y constante, viviendo como decía Lugo, en una sociedad "que no conoce más ley que el instinto, más derecho que la fuerza, más hogar que el rancho, más familia que la hembra del fandango, más escuelas que las galleras..."
Las sociedades no surgen por generación espontánea. Son el fruto de la voluntad permanente de trabajar para construirlas.
Fuente: Diario Libre
Publicado Por Alexander Peña


















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